¿Por qué no hay un Coro Heterosexual?

 

Porque los heterosexuales no han sufrido una larga y compleja historia de represión y castigo por parte del gobierno solo por amar a quien aman.

 

Porque los heterosexuales no tienen que solicitar un amparo para poder casarse con la persona que aman en 16 estados del país.

 

     Porque a los heterosexuales no les insisten en creer que su preferencia sexual es una elección que puede ser cambiada con fuerza de voluntad, oración o simplemente con “dejar de pensar en esas cosas”.

 

Porque los heterosexuales no son obligados por sus padres o Iglesia a ir a terapia de conversión para “curarse” de su heterosexualidad.

 

Porque los heterosexuales no son burlados y agredidos en las escuelas por su preferencia sexual, muchas veces aun a sabiendas de los profesores.

 

“¿Te hacen bullying? Solo actúa menos gay, sugieren los profesores”

 

Porque los heterosexuales no han sido reducidos a estereotipos por su preferencia sexual en el cine y la televisión.

 

     Porque los heterosexuales no han sido tachados constantemente por los medios de comunicación como “una aberración” o “un atentado contra la humanidad”.

 

Porque los heterosexuales no se enfrentan a la pena de muerte en 8 países del mundo solo por ser heterosexuales.

 

 Porque los heterosexuales no vieron a sus parejas y amigos (más de 100,000) morir de complicaciones por el SIDA durante finales de los 80 y principios de los 90 mientras el gobierno ignoraba las peticiones de toda su comunidad.

 

Porque los heterosexuales no tuvieron que vivir cómo algunos sectores de la sociedad se alegraban de su muerte y exigían a Dios matarlos a todos.

 

“Dios odia a los putos” “Los putos mueren y Dios ríe”

 

Porque los heterosexuales no tienen que elegir entre ocultar parte de su sexualidad o ser echados de casa.

 

Porque los heterosexuales no se sienten directamente amenazados cuando miles de personas en un estadio insultan a un jugador gritándole “puto”.

 

Porque los heterosexuales no tienen que mentir sobre con quién se acuestan para poder donar sangre a un ser querido.

 

     Porque los heterosexuales no deben presentar a sus parejas (incluso de años) como sus amigos para no ser despedidos del trabajo.

 

Porque los heterosexuales no tienen a grupos religiosos conservadores luchando por quitarles su derecho de formar una familia.

 

 

Porque los heterosexuales viven en un mundo en donde todo refuerza que ellos son la norma, lo correcto y a lo que debe aspirarse, haciendo que muchas personas homosexuales se sientan invisibles, desplazadas y rechazadas.

 

Porque, en pleno 2018, hay quienes creen que ser homosexual sigue siendo un pecado, una aberración, un delito y una elección. Y esas personas niegan a los homosexuales el acceso a sus derechos humanos básicos.

 

 

 

Cuando el odio quiere callarnos nosotros cantamos.